Pasan
las personas por tu vida y no te das ni cuenta. Dicen que los momentos
más importantes siempre los recuerdas, pero no es así. No sé, yo me
acuerdo de cosas insignificantes, cosas de las que no recuerdo ni la
fecha ni el momento en el que sucedieron, pero que se mantienen en mi
memoria y nadie las borra. Esas cosas son los pequeños detalles, cosas
que pocos ven y que quizá para ti sean muy importantes. Algunos detalles
como una sonrisa perdida en tu mirada, un abrazo en un día triste, el
sonido de una canción que te hace llorar, tu primer beso... Sí, sé que
son cosas tontas, pero yo soy de esas personas que permanecen sentadas
en un banco mirando a la luna con una sonrisa pensando que en algún
lugar del mundo hay otra persona que esta realizando lo mismo que yo; o
que cuando el frío cae sobre la piel, se queda en manga corta y se
siente la persona mas feliz del mundo. Puede que me llamen loca, pero ¿acaso la locura no es una virtud?
Contaremos las estrellas, perderemos la cabeza, prohibido mirar el reloj. Tú te quitas la ropa, yo acabo majareta, y te regalo una canción.